Sunday, December 04, 2005

Una serie de eventos sin importancia

Iba en el auto escuchando a esos grandes que hacían grandes cosas con pocos recursos. Estaba muy seguro de sí mismo. Lo estaba? No creo. Después de todo, de qué diablos iba a estar seguro? Compuso él alguna de esas notas tan maravillosas? Obviamente no. Él nunca aspiró a hacer algo tan grande, sólo trabajos medianos.

Iba en el auto escuchando a esos grandes que hacían grandes cosas con pocos recursos. Se sentía muy inseguro y bulnerable. Con la cabeza apoyada en la mano que se apoyaba en la cabeza. Y entonces, zaz! El A orgásmico en la tonalidad de A menor, igual de orgásmica dentro de esa armonía.

Iba en el auto escuchando a esos grandes que hacían grandes cosas con pocos recursos. Se sentía muy inseguro y bulnerable. Y entonces, zaz! El orgásmo. Entonces soltó el volante, estaba muy feliz. Cantaba (solfeaba) la música. Ese ser tan maravilloso. Y cómo cambiaba todo con sólo cambiar UNA nota! Los misterios de la música, bendita sea ella. Gritó, varias veces, siempre un frenético AH! AH! AH! Nunca se había sentido como una mujer y un hombre al mismo tiempo. Se retorció de placer. Los conductores vecinos escucharon sus gemidos a través de los critales y lo vieron con horror. Un ser retorciendose en agonía. Pero pasaron rápido, tenían que salir del enbotellamiento. Pero él no tenía la capacidad para moverse. Pataleó, pisó el acelerador.

Iba en el auto escuchando a esos grandes que hacían grandes cosas con pocos recursos. Se sentía muy inseguro y bulnerable. Y entonces, zaz! El orgásmo. Y luego, el choque. Como si un recarpeteado mediocre y insidente causado por el mismo no fueran suficientes para volver loca a la ciudad entera (porque todos deciden siempre salir el mismo día a la misma hora: "temprano para que el trafico no nos atrape". Pendejos). Aparte, un choque causado por un loco o un ebrio o alguien que aceleró estúpidamente y fue a dar contra el auto vecino. Un conductor vecino decidió salir para gritar la historia de su vida, como culpando a los que apenas habían chocado. Y bueno, igual y si era su culpa que él fuera un perdedor-esclavo-de-cubículo-con-una-esposa-fea-y-poco-amorosa-y-con-hijos-estúpidos-y-malcriados-por-no-decir-mal-agradecidos, pero eso nunca lo sabremos. Entonces, llamó a la ambulancia. Había dos muertos. Un joven con aspecto vagabundesco y una mujer que usaba un abrigo de imitación barata de ming.

Iba en el auto escuchando a esos grandes que hacían grandes cosas con pocos recursos. Se sentía muy inseguro y bulnerable. Y entonces, zaz! El orgasmo. Y luego, el choque. Un señor curioso se asomó a ver qué pasaba. Había dos muertos. Un joven y una mujer. Él (el del orgasmo), y otra mujer. El impacto fue tan grande que lo mató, y su cuerpo muerto no pudo controlar su auto, u causó un accidente y mató a la otra señora. Ahora todos estaban tristes y desconcertados. Llegó la ambulancio, se los llevó a los dos. Una estaba mutilada, definitivamente muerta. Era un milagro que el viudo siguiera vivo. Pero el otro estaba intacto. Carne fresca. No tenía heridas, ni marcas, ni nada. Sólo murió.

Iba en el auto escuchando a esos grandes que hacía grandes cosas con pocos recursos. Se sentía muy inseguro y bulnerable. Y entonces, zaz! El orgasmo. Y luego, el choque. Un señor curioso se asomó a ver qué pasaba. Había dos muertos. Un joven y una mujer. Llegó la ambulancia. Ella estaba mutilada. Él no tenía marcas, sólo había muerto. No tenía familia. Había muerto todos antes. Su madre y su novio (que era su primo) murieron en un extravagante accidente automovilístico. El insesto (lo cliché) tiene un final cliché (caer por un barranco). Su hermana había ido a viajas por el mundo con su esposo. Se perdieron en el triángulo de las Bermudas, así que estaban prácticamente muertos. La ley lo respaldaba. Como siempre, la ley no necesita pruebas. Los abuelos y los tíos no estaban registrados. Al joven no le gustaba mucho su familia. Su padre, al divorciarse de su madre, se enojó con el chico ya que éste no lo escogió como el que le daría un techo y comida y gastos escolares y molestias; y este hecho (el no ser molestado) molestaba sobremanera al padre, así que se divorsió cambien de su hijo. Sólo su novia lo reclamó, junto con un amigo suyo. Siguiendo los deseos del joven, lo cremaron, y en el camino al horno, se fue tocada la Lacrimosa del Requiem de Mozart. Sus se cenizas se depositaron dentro de su violín, y eventualmente entraron en los poros de la madera. El sonido mejoró notablemente.

Iba en el auto escuchando a esos grandes que hacía grandes cosas con pocos recursos. Se sentía muy inseguro y bulnerable. Y entonces, zaz! El orgasmo. Y luego, el choque. Un señor curioso se asomó a ver qué pasaba. Había dos muertos. Un joven y una mujer. Llegó la ambulancia. Ella estaba mutilada. Él no tenía marcas, sólo había muerto. Su novia y un amigo reclamaron su cadaver. Lo cremaron y depositaron sus cenizas dentro de su violín, donde siguió haciendo música toda la eternidad.

Saturday, May 21, 2005

Fantaceando

Iba por la calle con mi botecito de limonada mineral en una mano y las bolsas de la hamburguesa y los dos piratas en la otra mano. Doblé la esquina (curiosa frase no?) y pasé frente a la casa de unos vecinos que estaban haciendo una fiesta en el segundo piso de su casa (el piso está al aire libre). Nunca me he llevado del todo bien con mis vecinos; desde niño he sido el chico extraño que se niega a seguir al lidercito del barrio. Cuando pasé frente a la casa, una chica, excompañera de la primaria con la que no hablo desde hace más de cinco años (y con quien ya no quiero hablar [hemos cambiado mucho como para que podamos hablar sin aburrirnos el uno al otro]) me gritó:

"Carlos, yo siempre te amé!"

(si, me llamo Carlos, es algo vizarro)
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En ese momento grité: "Yo también".

Solté la comida y corrí a la fiesta. Subí al segundo piso y ella estaba ahí en medio de la gente. La tomé por detrás de la hice voltear. Entonces la besé como núnca había besado a alguna mujer, y ella me besó. Nos abrazamos. Ya no había nadie más que nosotros. Nos confesamos nuestro amor secreto he infantil que siempre temimos admitir. La cargué sin dejar de besarla y la llevé al cuarto de la anfitriona. Cerramos con llave. Hicimos el amor toda la noche de una forma que ninguno de los dos podrá olvidar. No fue sexo... era amor. Es algo difícil de explicar. En toda la noche nunca nos despegamos el uno del otro, y no dormimos hasta que amaneció.
Desperté dos horas después. Volteé y vi ahí su hermoso cuerpo desnudo, que ya no era suyo, porque ahora era nuestro. Entonces ella abrió los ojos y me dió lo más magnífico de toda la noche. En esa luz de la mañana la ví sonreír. Era la felicidad pura. Una sonrisa juguetona, pícara, y al mismo tiempo algo perversa. Volvimos a besarnos. Hicimos el amor de nuevo. Y otra vez. Y otra vez. La fiesta siguió toda la noche y todo el día.

Por 24 horas fue totalmente feliz y viví en el extasis. Después de hacer el amor nos abrazamos todo el día, sin decír nada, porque no era necesario. Sólo nos abrazábamos y nos besabamos, y luego otra vez a hacer el amor. A las dos de la madrugada le propuse que escaparamos a nuestra propia vida. Nos dijimos que no podíamos vivir el uno sin el otro porque eramos uno. Salimos de la casa (toda la fiesta nos alavó). Fui a mi casa por ropa y mi violín. Ella fue a la suya. Empaqué y tomé algo de dinero para irnos lejos. Corrí a su casa. Cuando llegué, trepé a su ventana.

Ella había muerto sin razón aparente. Estaba envuelta en la ropa que estaba preparando, pero muerta. No había motivos. Desde entonces viajo por el mundo yo sólo. Hago amigos y me voy. Estoy con mujeres y las dejo. Pero nunca la encontraré a ella. No mientras yo viva.
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En ese momento grité: "Yo también".

Parece que nadie me escuchó o a nadie le importó. Caminé los 10 metros a mi casa. En el camino hice una imagen mental de una fantasía, en la que yo subía al segundo piso donde estaba la fiesta y besaba a una mujer hermosa. A la mujer de mi sueños. La que está llena de virtúd y bondad y todo eso que deseo. Que es hermosa y lista. Pero no. Esta chica no es hermosa ni me parece muy lista. Es una más de por ahí.

Ese día cené una rica hamburguesa de champiñones mientras escuchaba el programa de jazz en la radio. Me senté y escribí algo, pero no recuerdo qué era.

Sopaz

Sunday, February 27, 2005

Negro

Era tan tarde que hasta era temprano, y a Hysael le habían enseñado a acostarse temprano. Así que salió del bar y caminó hasta su casa. En el camino encontró un perro. Para su sorpresa, el perro comenzó a hablarle. Núnca le había pasado con perros. Cucarachas talvés, pero nunca perros. Era un perro impresionista (borroso), pero era negro. El perro le dijo que el negro no existe, y se esfumó. Entonces vió al cielo, y se dió cuenta que el sol salía por el horizonte. Sin embargo su auto (que era negro) había desaparecido. Entonces tubo miedo y pensamientos oscuros, por lo que empezó a desvanecerse. Se dió cuenta que la única forma de existir era teniendo la mente en blanco. Al caminar por la ciudad veía filas de fantasmas con traje, con celular, con maletines, paceando correas que no sujetaban nada, flotando en limos, etc., etc. Pero nunca eran totalmente invisibles. Entonces se dió cuenta que podía ver a traves de los ojos de la gente, y le daba mierdo. Paseaba por el sol, porque la sombra lo borraría. Siempre pensando en blanco. Pero lo inevitable llegó. Corrió a esconderse en el bar, como siempre, antes que callera el sol en ese anochecer apocalíptico. Se metió. Conforme la luz desaparecía escuchaba los gritos de la gente de afuera mientras se esfumaban, y el pensaba en blanco; esa era la única forma de existir y seguir con vida. Cuando abrió los ojos todo era negro menos él y su cerebro. Pensó en todo lo que perdió y se puso a llorar. Entonces, se desvaneció él también bajo la luz de la luna.

Infinito

Muchos dicen que el programa del Oso Rulo es un mal programa aunque yo no pienso lo mismo porque el Oso Rulo ayuda a la gente a solucionar sus problemas personales y a evitartarlos y ayuda las demás personas ridiculisando a otros con sus problemas personales en la televisión para que no cometan los mismos errores y que así al final todos seamos felices y nunca nos pase nada malo y todos estemos en paz aunque hay algunos que piensan que es un muy mal programa ya que lo conduce un oso llamado Rulo y que tiene un microfono en la cabeza y por eso es un mal programa aunque yo no pienso lo mismo porque el Oso Rulo ayuda a la gente a solucionar sus problemas personales y a evitartarlos y ayuda las demás personas ridiculisando a otros con sus problemas personales en la televisión para que no cometan los mismos errores y que así al final todos seamos felices y nunca nos pase nada malo y todos estemos en paz aunque hay algunos que piensan que es un muy mal programa ya que lo conduce un oso llamado Rulo y que tiene un microfono en la cabeza y por eso es un mal programa aunque yo no pienso...

Friday, January 07, 2005

Adios a los días normales en la vida (Tercera y ultima parte)

12 de Diciembre de 2012

Aun no puedo creer que no me haya dado cuenta. Será que núnca lo escribí como debía. Tube que morir para saberlo. Pero ahora lo sé. Jo jo jo, que tonto fuí. Todo queda claro. Y es tan lógico! Ya sé quién es Abraham.

Es tan obvio. No puedo creer que el wey, siendo quien es, no se haya conseguido mejor apodo. Todo tiene sentido.

Ella me lo contó todo, y a ella se lo contó Abraham.

Abraham vivía en el Olimpo, era el hijo de Zeus. Unos dicen que a él se debe la leyenda de Prometeo. Otros, que la de Hercules. Lo que si es verdad, es que Abraham siempre fue un revelde; por eso lo corrieron de su casa. En su adolescencia, él creó a los animales, plantas, y al hombre, al que depositó en el planeta de su madre, Gea. Ahí podría estar con sus juguetes. Pero "oh sorpresa"; a su padre no le gustó nada la creación de Abraham, así que lo acusó. Fue enjuiciado por los dioses, que lo condenaron de "humano", como sus creaturas, y lo exiliaron a la Tierra, a que cuidara y aniquila a su obra. Pero Abraham no quería hacerlo, no. Él era un dios, y ahora la Tierra era suya para que hiciera lo que quisiera, así que dejó vivir a su humano.
Sí, al inicio sólo había un humano: Adán, el hombre (He-man). Abraham era un puberto, y heredó la lujuria de su padre; pero las relciones homosexuales no eran lo suyo. Decidió crear a una mujer. La hizo perfecta, como él la quería, para que fuera suya cuando él quisiera. Y cuando vivió, la tomó. Pero esta mujer era demaciado perfecta. Tan perfecta como él mismo. Y el joven Abraham no podía satisfacer a la nacida adulta, malevola, insatisfecha, poderosa y perfecta mujer; así que la condenó a morir. Pero Abraham la amaba en el fondo de su corazón. Él le había dado vida, y a él si le gustó. No podía. Su castigo fue quedarse encerrada en un gran calavozo con todas las comodidades que ella pudiera crear con sus poderes divinos.

Abraham creó a otra mujer. Simple, corriente, normal. Se la dejó a su Adán, a que hicieran lo que quisieran; pero Abraham seguía molesto. Sus humanos eran muy imperfectos, y su diosa Lucía Fernanda (o Lucifer) era demaciado perfecta. Y los humanos eran felices sin Abraham. Así que Abraham se vengó de ambos. Tomó la forma de una serpiente, y convenció a la mujer (su eterna enemiga y delicia) de desobedecer sus ordenes. Abraham, conociendo la naturaleza de la mujer, sabía que ese estúpido de Adán caería en la seducción de su complaciente mujer, así que a los dos los condenó a vivir en un mundo duro; y por ende, recurrirían a él, y así él reinaría en verdad. Y aun mejor, manchó la imagen de su amada, para que todos la odiaran siempre. Era el plan perfecto. Sólo había una falla. Abraham era demaciado humano. Era debil... y misericordioso. Así que prometió al hombre una salvación.

Y así como los dioses del Olimpo gobiernan a los Griegos en marte (donde está el monte Olimpo, y donde viven los griegos), Abraham gobernó aquí a su pueblo: los judíos (los cuales sabían de los griegos porque Abraham les contaba las historias de aquella civilización lejana, antes de que dejara de hablar con los hombres). Aquí Abraham era el rey, y Zeus... Zeus se la come.
Sin embargo, algunos judíos inconformes escaparon de la fe en Abraham, y se fueron lejos. Nadie (ni Abraham) nunca supieron que ellos más tarde formarían una cultura griega en la Tierra, e incluso una cultura romana. Todos los creían paganos, porque no sabían que eran desendientes de los antiguos judíos reveldes, a los que dieron por muerto. Y sí, eran paganos. Creían en los dioces verdaderos: en Zeus, Gea, Atena, Hades, etc. Estos pueblos estaban bien organizados, y no eran listos, a diferencia del ciego pueblo de Abraham. Así que los sometieron. Abraham decidió huír de la derrota. Así que contruyó una casa en las nueves. El cielo. Lo llenó de soldados a los que llaman ángeles, que le sirven. Es un lugar lujoso sólo en su casa. Lo demás es zona militar. Sin embargo, al terminarlo, vió que los griegos y los romanos vivían bastante bien, así que decidió volver a la Tierra y vivir entre ellos, como ciudadano romano. Nunca ha habitado el cielo... prefería nuestra posilga.

Cuando vió que su pueblo había sufrido mucho, decidió que era hora de salvarlo. Pero como eso era peligroso, debía de mandar a un hijo. Ultrajó a esa muchacha, y tubo a su hijo. Su hijo hippie. Pero hubo un cambio de planes. Se encontró con Lucifer poco después de que su amante conciviera... y esta vez las cosas eran distintas. Abraham era un adulto, un experto, un trampozo. Era igual a Lucifer, y los dos hicieron la pareja ideal. El mundo no necesitaba salvación. El mundo necesitaba morir, para no sufrir. Abraham lo supo, y decidió dejar al hombre sólo. Él sólo se las arreglaba bastante bien, y al final, habítarían todos el redecorado infierno. Cambiar al mundo con ideas de amor y caridad era estúpido. Es estúpido! Es muestra de debilidad, y Abraham no era debil. Aparte, el mundo le gustaba mucho a Abraham como para que su hijo lo hechara todo a perder. Así que lo convenció de que debía morir crucificado, porque así sería muy famoso cuando sobreviviera. Pero ¡sorpresa! El hijo no sobrevivió. Abraham encerró su alma en el cielo, donde vive un lujoso, santo, amoroso y pacífico claustro.

Sin embrago, el mal estaba hecho. El hijo tenía seguidores. De todas formas, era cuestión de tiempo para que los hombres se olvidaran otra vez de las promesas de Abraham y dejaran de chingar. Así que Abraham vivió. Y vivió mucho. Desde entonces ha vivido 2000 años. Pero no era feliz después de un rato. Su vida estaba vacía. Lucifer era diavólica, y era mujer. Lo engañaba, le mentía. Decidió viajar por todo el mundo. Le ha dado más de 500 vueltas, y todo sigue igual. Primero trató de disfrutar con el dinero. Despúes de eso, con el alcohol. Después de eso intentó de nuevo con el sexo. Al final acabó en las drogas. Al principio le llenaba. Pero Abraham ha vivido mucho tiempo. Ahora nada le llena, y no puede morir. Está sólo. Rodeado de gente que lo ha olvidado, que no creen en él. Un pueblo que ni es suyo. Y Zeus aun es recordado. Y él ya no. Su hijo lo odia. Sólo le queda regresar con Lucía. Su amada. Y matarla. Ese le bastaría. Y luego, volver al Olimpo. A su lugar. A ser él.

Pero es demaciado tarde para Yair Abraham Hazael Valdez Emmanuel...

mejor conocido como: YAHVE

Me maravillé mucho cuando lo escuché. Sin embargo, parece que Abraham logró morir. Parece ser que lo mató aquel hombre de traje con sombrero de vaquero. Aquel con vendas en las manos, que usaba muletas... y que cargaba siempre su crusifijo.

Es mejor así. Lucifer dice que Abraham se preocupaba mucho. Que Freud le dijo que no se le paraba. Dice Luci que no se equivocaba. Aparte, ella nos prefiere a los humanos. Aunque, me dan ganas de matarle por no haber detenido a Abraham, viendo toda la maldad que producía. Pero ella es el diablo, su trabajo es hacer la maldad... o por lo menos no interferir con ella.

Fin.

Sobres

Thursday, January 06, 2005

Un día diferente en la vida (Segunda parte)

Ogosto de 1985

Si, la fiesta fue la mamada. Sinceramente la mamada. Tenía que moverme rápido y en secreto porque Abraham estaba aun muy triste como para salir sólo. Pero tampoco quería quedarse en el depa. Estaba practicamente pegado a mi. Para solucionarlo, lo llevé al parte frente a la Iglesia. Le encanta ese parque. Más bien, el encantas las iglesias. Abraham no es religioso. De hecho, odia a la religión. Dice que son un montón de pendejadas juntas que alguien puso en un libro al que decidió llamar "sagrado", y todos lo que lo interpretaban no sólo lo interpretaban mal, sino que interpretaban pendejadas más pendejas que las que estaban escritas. La última vez que pasamos frente una iglesia, se volvió loco. Tomó riscos del piso y los tiró a los cristales (que salieron volando en pedasos). Cuando salió el sacerdote (que estaba en plena misa), Abraham tambien le tiró un risco, y le chingó la espalda. Ja ja ja, fue TAN divertido ver cómo se retorcía de dolor; por lo menos Abraham no paraba de reír. Corrimos lo más rápido que pudimos al parque, y como Abraham tiene mucha suerte (otra razón por la que lo creo el Diablo), la policía ni se molestó en buscarnos, y nadie nos vió.

Bueno, mientras lo dejé ahí, yo fui a gastarme mis dos ultimas quincenas en comida (mucha pasta), alcohol, etc. etc. Cuando fui por él al parque, lo encontré hablando con un viejito (también en traje) que tenía un sombrero de vaquero. Ambos hablaban muy bajo, y no escuché nada de lo que hablaban.

Ya en la casa, Abraham estaba un poco más animado por las palabras de aquel cowboy, así que salió a dar un paseo en bici. Me dijo que regresaría en dos horas, así que todo estaba perfecto. Llamé a todos los invitados (que sólo esperaban mi llamada), y vinieron en menos de una hora. Mientras, yo preparaba una pasta prestisima. Un amigo trajo un sillón largo a la casa (saben que yo duermo en nuestro único sillón, que es mediano). Preparamos todo y esperamos a que llegara.

Abraham llevaba media hora de retraso. Todos lo esperabamos. Él núnca llegaba tarde. Salí a ver si se acercaba. Bajé a la planta baja, pero no se acercaba. Cuando subí de nuevo a mi depa, me dí cuenta que la puerte del depa de enfrente estaba entre abierta. Entré, y ahí estaban, Abraham y el vaquero. Hablando. Era la única vez que veía a Abraham entrar en su propio depa. Yo núnca había entrado. Estaba decorado con todo lujo, muy limpio... y Abraham prefería nuestra posilga. Nunca escuché lo que decían uno a otro, pero no me atreví a interrumpirlos. Al final, Abraham vió el reloj de pared (Abraham nunca usa reloj, sin embargo, siempre era muy puntual). Y le dijo al vaquero que lo acompañana a la fiesta sorpresa que yo le había preparado. No me sorprendí por el hecho de que lo supiera. Me sorprendió más que no se diera cuenta de que estube ahí (por lo menos no me dijo nada). Corrí a nuestro depa, y esperé a que entraran. Pero Abraham entró sólo. Ni rastro del vaquero.

La fiesta estubo poca madre! La mejor fiesta de mi vida. Fue sencilla, tranquila, musical, alcohólica... fue genial!!! Gran fiesta. Para las 2 de la mañana, yo estaba hasta la madre igual que unos tres amigos míos más. Fue la primera y única vez que ví que Abraham compartiera su mercancía.
A las 2:30 am decidí brindar por Abraham. Los callé a todos, y empecé el brindis. Cuando levanté la copa, me hice muy para atras, así que tube que voltearme para no caer. Sin embrago, volteé y me di cuenta de que estaba en el balcón, y que me estaba callendo. Mis amigos no se dieron cuenta hasta que grité "NO MAMES!", pero ya era demaciado tarde.

Caí.

Choqué contra el piso, y lo ultimo que escuché fueron mi cabeza y mi cuello tronar.

Cuando desperté, no se cumplió mi fantasía del dinosaurio. No. Desperté sobre un sillón. A mi alrededor había muchos desconocidos. Me levanté, aclaré mi vista, y me dí cuenta de que estaba en un lugar muy diferente. Era una gran sala de cine, pero iluminada con una luz tenua. Había una barra con un barman muy habil (que usaba un disfras como el de batman). Todo estaba lleno de mesitas con sillas y muebles. En frente de todo, había un gran televisor, y a su lado una mujer radiante (casi despampanante) que cambiaba el canal, y que era la jefa.

Supe que estaba en el infierno cuando vi en que el televisor pasaban la vida de Abraham, viendo mi cadaver sangrante. Fui a hablar con la mujer, y que me dió la bienvenida complacida, y me invitó una bebida. Era sarcastica y malevola. Ella SI era Satanás (diavolica y mujer). Entonces comprendí muchas cosas sobre Abraham que eran aparentemente inexplicables. Ahora era explicables, pero increibles porque Abraham era un hombre.

Después de hablar con ella por una hora, supe muchas cosas. Supe por qué ella era mujer. Porque Abraham era hombre, y ella le esperaba a él. Pero, ¿por qué? Le pregunté... y ella me contó TODA la vida de Abraham...

Muy interesante...

-continuará-

sobres

Wednesday, January 05, 2005

El presente de un día en la vida (primera parte tercera)

Enero de 2005

Si, Abraham si tubo familia. De sus padres no habla; sólo me ha dicho que lo corrieron de su casa cuando era un adolescente, y que en realidad vivir con ellos era una competencia. Me contó que que hace mucho tubo una amante. Esta parte me encanta, porque me gustó cómo lo contó. Dice que tubo una novia de cabello café y largo; tendría unos 16 años... o menos. Él llegó una noche, la vió en el campo, se acercó y la besó. Ella sedió y dejó que él la hicera suya. Abraham dice que la tomó, le besó todo el cuerpo, le hizo el amor varias veces; practicamente la ultrajó. Era la primera vez que aquella chica lo hacía. Abraham lo sabía desde antes, y esto, aunque no planeado, le ayudó, porque así él estubo seguro cuando acabaron, de que la satisfizo. Lo veía en su mirada inocente pero lujuriosa, pidiendo más, pero satisfecha.
Sin embargo, Abraham no es un hombre de compromisos, así que la abandonó (aparte, ella era sólo una niña). Pero se encargó de que no estubiera sóla, y la protegió por un tiempo. Al final, la chica terminó con un obrero que la deseaba desde tiempo (y que SI la amaba) y tubieron muchos hijos. Aun así, Abraham seguía viendo a su hijo. Una vez, este intentó quedarse con él, pero Abraham le dijo que no, que volviera con su madre, porque con él no tenía buen futuro. Ese mismo día los dos asaltaron a un panadero, y cuando el niño calló dormido, Abraham escapó.
Lo empezó a ver de nuevo cuando este ya estaba grandecito, pero por la época, su hijo se conviertió en una especie de hippie vale madre. Sus ideas eran tan radicales, que cuendo lo torció la policía, se lo llevaron y lo mataron a madrasos en el monte, donde nadie los viera... y escondieron el cadaver, para no dejar rastro de su existencia.
Abraham se puso triste, pero él sabía que su hijo era raro (era el hijo de un wey al que le corre heroína por las venas).

Abraham dejó la vida familiar para siempre desde entonces; la simple idea le daba miedo, y le causaba asco. Decidió vivir sólo (por ende, libre).
Sigo sin comprender lo de su hijo. Cuántos años tiene Abraham? No parece pasar de los treinta. Sin embrago sus ojos se ven viejos y tristes. Le doy cuarenta años, no más.

Sin embrago, Abraham nunca ha estado realmente feliz. De hecho, es un actor cotideado. Recuerdo esa noche de otoño. Estaba lloviendo afuera. Eran las 3 de la mañana (estaba componiendo un encargo para una película). De repente se abre la puerta (al mismo tiempo que un rayo, fue muy dramático el pedo). Al mismo tiempo, se abrió la ventana del balcón. Salgo de mi recamara (en la que he puesto el sillón para dormir en MI espacio), y lo que ví fue horrible.
Ahí estaba, semidesnudo (sólo llevaba ese calzoncillo blanco), mojado, llorando, mocoso y con una geringa colcandole del brazo. Y sin embargo, seguía tan blanco y pulcro como siempre. Sus ojos no estaban rojos, ni desvariaba. El único cambia de su cabeza era su peinado (despeinado).
No paró de llorar toda la noche. Estaba verdaderamente triste. Durante una semana yo me sentí triste, y caí enfermo (Abraham es un maldito inmune a todo, así que yo me enfermé). El wey lloraba y lloraba. Toda la noche se retorció en el piso, diciendo que se sentía tremendamente sólo. Sólo se levantó para intentar tirarse por el balcón, pero se dijo que de seguro no moriría y no lo hizo. Que ESTABA tremenda e irremediablemente sólo. Que yo era su única compañía, y que me lo agradecía, pero que no le bastaba. Estaba más sólo que cualquier humano en la Tierra, y ni el alcohol, las drogas o las putas lo tranquilisaban, ni lo hacían sentir mejor... ni siquiera se habían dignado a matarle.
Hasta la muerte le había avandonado.
Decidí cuidarle, pero caí enfermo. Sin embrago, no me quedé inactivo. Le organizé una gran fiesta en nuestro depa, con todos mis amigos (él, no tiene alguno más que yo... si es que me cree su amigo). También invité a sus damas de cabaret favoritas. Tenía que ser algo que lo animara.

Aun recuerdo el día de la gran y ultima fiesta...

-continuará-

sobres

Tuesday, January 04, 2005

Otro día en la vida (Primera parte segunda)

Diciembre de 1980

Como decía el día pasado, Abraham es la persona más viciosa que conosco. Y digo, conosco a gente con adicciones, pero... meterte 11 tipos distintos de drogas a la vez... y sin efectos secundarios!!!??? Eso si que es ser vicioso. El wey juega al ventrilocuo tomando tequila. Para mi eso está genial porque, como el músico que soy, puedo aprovechar de la abundancia que Abraham trae a mi departamento (por eso nunca me quejé con el casero, y si lo hiciera, de seguro Abraham me sacaría a mi de MI depa, y se lo quedaría). Abraham tiene de todo. Claro, dice que no vende nada de su mercancía porque "las drogas destruyen". Esto, aunque hipócrita, por lo menos lo deja limpio con respecto a la juventud. Y lo bueno es que Abraham nunca ha perdido su caracter tranquilo (siempre sigue despierto y con su traje bien portado, incluso cuando fuma mota con una zanahoria o una manzana).

Siempre que salgo con Abraham terminamos en el table. Se justifica diciendome que el cuerpo de la mujer es por demás hermoso y que está convencido que una obra maestra NO debe guardarse como algo que avergüence a su creador o portador. Aparte que es un pervertido (y que siempre me paga. Por eso no me atrevo a pedir un privado, aunque él siempre toma de uno a tres). Yo en lo personal siempre he pensado que toda mujer de buen cuerpo ha de disfrutar el presumirlo (digo, si yo fuera un super dotado, y eso llama la atención, iría desnudo al trabajo). Al final siempre termino bien pedo (a Abraham no le afecta nada), y los dos nos vamos felices al depa (Abraham casi siempre lleva una mujer).

Casi lo olvido. Aun no saben cómo es Abraham físicamente. No es alguien sorprendente. Es de estatura media, cabello castaño, ojos verdes, un poco cachetón y narizón (por eso no se nota). Y lo más peculear de todo, es rosa. Así es, tiene la cara rosa. Es un rosa claro pero notable, casi divertido. Sin embrago, no llega a parecer maquillaje.

Abraham se ha convertido en mi mejor amigo, sin embrago, a veces es un maldito. Recuerdo un día que llegué al depa de trabajar (me quedé hasta tarde), cuando entro a mi cuarto para hecharme en mi cama, lo veo a él (en traje) hechado, con dos prostitutas, las dos para él. El wey usó mi cama para cojer y no manchar la suya, y ni siquiera compartió. Desde entonces duermo en el sofá. Pero bueno, sólo ha pasado una vez, y nunca más ha pasado al así. Abraham no puerde la comopstura.

Me pregunto si Abraham tendrá más amigo a familiares...

-continuará-

Sobres